Al principio todo iba solo. Los comentarios llegaban con rapidez; las letras que formaban los textos para las entradas eran inagotables; todo estaba bien, genial, perfecto.
Entonces llega esa época que todo el mundo tiene al menos una vez en su vida. Esa época en la que el negativismo es el dueño de tu vida. Decides cambiar el nombre del blog y la URL... Resultado: tardelluvia.blogspot.com , This is the Life. Las entradas se volvieron más oscuras, más cortas, más personales. Los comentarios bajan, las visitas suben. Raro, ¿verdad?
Te hartas, y vuelves a cambiar el nombre... En la línea torcida del pentagrama. Te gusta. Sonríes. Encuentras el equilibrio. Y si lo pierdes, no pasa nada. Tienes una preciosa lista de blogs en la columna derecha del tuyo que te lo devuelve :3
Y ya han pasado un año. 12 meses, 48 semanas, 365 días. Escribiendo, leyendo, volviendo a escribir. Cambiando el diseño una y otra vez. ¿Es esto definitivo? No.
El diseño cambiará cada dos por tres, puede que hasta el nombre sufra algún cambio más. Porque la rutina, aunque es segura, también puede definirse como aburrida.
Hoy quiero daros las gracias. A los que lleváis aquí desde siempre, a los recién llegados; a los que comentáis, a los que simplemente leéis; a los que habéis llegado aquí por casualidad y en seguida os habéis marchado... Pero me habéis dedicado unos segundos de vuestra vida. Me habéis sentido cerca en algún momento, aunque no sepáis mi nombre real, ni dónde vivo, ni me conozcáis en persona. Pero sin vosotros esto no hubiera sido posible. Si no fuera por este pequeño espacio en la red, hace tiempo que me habría vuelto (un poco más) loca.
En especial me gustaría nombrar a dos blogs que... bueno, que ya forman parte de mi vida.
1. Amor descafeinado .
Tocaya <3>Gracias por escucharme, aconsejarme, enseñarme cosas nuevas. Y sobre todo, gracias por escribir.
2. Polilla caída de marte .
¿Sabes que fuiste mi primer comentario? ¿La primera persona cibernética que confió en mí? Pues ahora ya lo sabes. Desde que descubrí tu blog nunca me he ido, y cuando desapareciste misteriosamente, no dudé en concederte un premio, obligándote a que volvieras. Porque el mundo necesita descubrir tu arte; sería injusto que te la guardaras para ti sola, ¿no? Gracias por todo lo que has hecho por mí, incluso sin saberlo. Gracias, Polilla.
¿A los demás? Sería imposible nombraros a todos, pues cada día descubro nuevos coleccionadores de palabras y tantos otros abandonan estos lares. Pero en mi corazón está guardado cada comentario, cada seguidor, cada visita. Y será difícil que algún día desaparezcan de él.
Vale, termino ya. Pero antes quiero deciros una cosa: ¿Realmente crees que me conoces? ¿Quieres hacerlo todavía más? tardelluvia11@gmail.com . Háblame de cualquier cosa. De tu vida, del tiempo, de lo molesta que es esa gotera del piso de arriba. Prometo contestar; porque yo también quiero dedicaros algunos minutos de mi vida :]
Gracias, gracias, gracias. Y podría seguir, pero no sería suficiente.
Siempre que queráis hundiros conmigo En la línea torcida del pentagrama, seréis bienvenidos.
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